| ARTICULO PUBLICADO POR LA REVISTA MASAJE – ESPAÑA
Todas
las personas, de cualquier edad, niños, ancianos, hombres o
mujeres, hemos experimentado en algún momento de nuestra vida
lo que es una jaqueca. Lo definimos como “me duele la cabeza”.
Todos sabemos de que se trata. No es nada grave, pero si molesto.
No es alarmante pero si preocupante si se repite de forma recurrente,
ante determinadas situaciones, circunstancias o momentos puntuales.
Los motivos que origina el padecer de jaquecas pueden ser diagnosticados
como el reflejo de una disfunción orgánica que presiona el sistema
nervioso en alguna parte del organismo y cuyo síntoma es el
llamado “dolor de cabeza”.
No vamos a entrar en detalles en la etimología de lo que es
y origina el padecimiento de la jaqueca ya que el enfoque del
terapeuta vibracional es ayudar a corregir la disfunción energética
que presenta el paciente como un desequilibrio en el correcto
funcionamiento de su energía vital: cuando se padece un dolor
o molestia y se manifiesta como es el caso, como jaqueca, lo
único importante es que existe una causa, desconocida en la
mayoría de los casos, que esta bloqueando dicha energía vital.
El desencadenante de la jaqueca puede ser temporal y aislado:
un exceso de sol en la playa, una falta de ingesta de agua a
lo largo del día, un exceso de alcohol la noche anterior en
una fiesta, una preocupación ante un acontecimiento importante,
un disgusto a nivel laboral, familiar o sentimental, un esfuerzo
mental ante un examen o prueba, un viaje en avión de muchas
horas, etc.
En todo estos casos el resultado es el mismo: se produce una
cogestión energética que se acumula desde los hombros hasta
unos centímetros mas allá de la cabeza como si la persona llevase
una especie de escafandra invisible y que produce la sensación
de “embotamiento” o aturdimiento propia de quien padece la jaqueca
y que aunque no es un dolor paralizante severo si que impide
el natural estado de optimismo o de buena disposición para seguir
con las tareas y quehaceres personales y diarios.
Puede
ocurrir que en los casos descritos se recurra a la ayuda del
analgésico y el alivio llega en unos minutos, o que tras unas
horas de descanso, un baño caliente, una correcta ingesta de
alimentos y liquido, el organismo se regule a si mismo y esta
carga energética que rodeaba y presionaba la cabeza, se drene
y la jaqueca desaparezca.
Sin embargo, lo que aquí abordamos es la propuesta de corregir
la energía que en forma repetitiva es causante de jaquecas de
forma mas o menos continua, mas o menos recurrente y mas o menos
sin diagnostico medico, es decir lo que se denomina jaqueca
sicosomática que a la mayoría de personas que la padecen, les
resta calidad de vida demasiados días de su vida y que aparentemente
no obedece a ninguna causa diagnosticada médicamente como origen
del dolor. “Es de origen nervioso”, “es de origen hereditario”
“es de origen hormonal, mis jaquecas coinciden con mi ciclo
hormonal” “dice el medico que es por exceso de trabajo”.
En todos estos casos, los analgésicos poco o nada hacen; el
dolor se convierte en el paralizante que impide estar centrado
hasta en las cuestiones mas simples y se va perdiendo la sonrisa
y la confianza en poder entregarse a cualquier actividad, sobre
todo lúdica, ante la amenaza de que la jaqueca vuelva a aparecer
o se presente en el momento menos oportuno. Y, en todos estos
casos, aunque la raíz del desequilibrio pueda ser diferente
para cada jaqueca, el común denominador es el mismo: existe
una tendencia a que la energía vital se condense, no drene y
aturda los sentidos en la zona de la cabeza, cráneo, vista,
oídos, mandíbula, cuello, cervicales y parte alta de la cabeza.
Todas las personas que padecen de jaqueca, padecen además de
uno o de todos los malestares definidos, prueba de que existe
una falta de drenaje energético en toda la zona que rodea la
cabeza.
La Cristaloterapia disipa, corrige y arraiga el drenaje energético
de la tendencia a la condensación energética en esta zona. Pero
no se trata de recomendar o creer en el hecho de que llevando
puesto tal o cual mineral, o situando esporádicamente tal o
cual piedra sobre la frente, se lograra: no, si fuera tan sencillo
la jaqueca hace siglos que hubiera dejado de existir.
La Cristaloterapia, como medicina ancestral, requiere de dirección
de propósito, ritmo y continuidad en su aplicación para que
sea efectiva. En muchas ocasiones, en charlas y conferencias
sobre las propiedades de los minerales la pregunta que mas me
hacen es:¿Qué piedra sirve para quitar el dolor de cabeza?.....No
hay una “piedra milagrosa” para nada. Ninguna piedra “quita
nada”. Es la relación que establece cada persona con su personal
compromiso orientado en la dirección de que sea su propia fuerza
vital quien corrija el estado de bloqueo energético que origina
tal o cual dolencia recurrente como lo es la jaqueca.
LA DIRECCION CORRECTA
Todos
los minerales poseen una vibración que se puede apreciar radiestesicamente:
si se aplica sobre dicho mineral un péndulo se podrá medir su
campo electro-magnético. Si se le fotografía con una cámara
kirlian se podrá apreciar la maravilla de su aura, su energía.
Esta vibración o campo luminoso tiene la propiedad, sobre todo
en los componentes de la familia del cuarzo, de emitir una vibración
constante capaz de corregir el exceso o defecto de la energía
del cuerpo sobre la que se sitúe durante un tiempo. Para que
dicho equilibrio sea duradero y verdaderamente corrija la tendencia
al bloqueo, se deberá establecer una pauta de acción y actuación
que son:
- Conocer las propiedades vibracionales de los minerales a
utilizar.
- Mantenerlos en óptimas condiciones.
- Aplicarse el autotratamiento propuesto a continuación de
forma regular para establecer un ritmo vibracional.
- Adquirir el hábito de autotratamiento preventivo aunque
no se padezca ya la jaqueca.
- Acudir periódicamente a la consulta de un terapeuta holistico
que pueda aplicar una sesión de Cristaloterapia para tratar
todos los centro vitales.
- Disponer de un mineral de los llamados masajeadores (tallados
en su base de forma redondeada) con el que se dará automasaje
circular en la zona de presión (frente y/o sienes).
Para que el efecto corrector de la energía vital se dé, habrá
que incorporar la cualidad vibracional del mineral al propio campo
energético. Como he dicho anteriormente, no basta solamente con
llevar puesta una piedra como colgante: se trata de que su vibración
pase a formar parte del propio campo aurico, para lo cual se realizara
lo siguiente:
- Una autoimposición de Cristaloterapia diaria, semanal o
quincenal.
- Ingesta de agua mineral tratada con el mineral recomendado.
- Contacto físico con el mineral recomendado a nivel ornamental:
tener dicho mineral sobre la mesa de trabajo, un canto rodado
del mismo próximo al campo de visión que se pueda tocar de
vez en cuando a lo largo del día con las manos.
- Dormir con una pieza del mineral recomendado debajo de la
almohada.
- Realizarse uno mismo un elixir con el mineral recomendado
y que se podrá tomar a lo largo del día o añadir a los zumos,
café o leche que se tome.
- Realizarse uno mismo aceite macerado con el mineral recomendado
para poderse dar automasaje sobre la zona de: frente, sienes,
nuca, hombros, pulsos de las manos, etc.
- Llevar de forma continua el mineral recomendado en contacto
sobre el cuerpo como colgante a la altura del corazón. (La
zona del plexo cardiaco es el mayor pulso del cuerpo y ahí
situado el mineral ejerce de resonador vibracional constante).
EL “BOTIQUIN” CRISTALOTERAPEUTICO
Casi todos los minerales utilizados en Cristaloterapia
poseen una propiedad calmante. Todo mineral con el que uno resuene,
tendrá esta propiedad. Sin embargo, por su afinidad con la vibración
propia de la zona de la frente donde se estanca la energía que
provoca la llamada jaqueca, los minerales que mas y mejor ayuda
vibracional ejercen para equilibrar, corregir y arraigar el
estado de mejora en esta zona son:
- Todos los de la gama azul índigo
- Todos los de la gama violeta púrpura
- Los trasparentes
Se pueden escoger, dentro de esta gama cromática,
los que cada persona prefiera. Para elegirlos bastara con dejar
fluir el sentimiento de conexión a través de la intuición: nadie
puede elegir un mineral para uno mismo que no sea uno mismo:
un experto puede aconsejar sobre tal o cual mineral pero siempre
será decisión de uno mismo elegir dejándose guiar por lo que
dicta la intuición/corazón.
Este botiquín estará idealmente formado por:
AMATISTAS (calidad
de gema, canto rodado, drusa, punta natural)
SODALITA (calidad
de gema, canto rodado, canto natural sin rodar)
LAPISLAZULI (calidad
de gema, canto rodado, canto natural sin rodar)
PUNTAS DE CUARZO CRISTAL
DE ROCA NATURAL (punta natural, punta natural pulida,
biterminados naturales o facetados)
FLUORITAS (octaédricas
naturales, facetadas, drusas, canto rodado, calidad de gema)
MASAJEADOR (de cuarzo
transparente, ahumado, rosa, azul, Amatista o de Fluorita).
De los minerales definidos anteriormente,
vamos a suponer que se ha elegido como mineral de vibración
terapéutica afín con la zona del centro vital de la cabeza,
la AMATISTA: se elegirá uno de ellos como colgante, otro para
realizar elixir, otro para realizar aceite macerado, otro para
utilizarlo a nivel ornamental y otro para colocarlo debajo de
la almohada para dormir.
PASANDO A LA ACCION
No
es necesario hacer una gran inversión en minerales; bastara
con tener unos cuantos de los citados anteriormente para que
uno mismo pueda hacerse su autotratamiento situando en la zona
de la frente dichos minerales tal y como muestra la fotografía,
sobre la frente y varias piezas de Fluorita octaédrica alrededor
de la cabeza. También se pueden aplicar en la zona externa de
los oídos, puente de la nariz y sobre la barbilla. Sobre la
cabeza, a la altura de la coronilla se puede situar una drusa
de amatistas o de Fluoritas.
La actitud será de relajación pudiéndose escuchar música relajante
de sonidos de la naturaleza o como se prefiera. El tiempo será
de 30 a 60 minutos. Se tratara en la medida que se pueda de
no albergar pensamientos de preocupación en la mente.
La propuesta que mejor resultados da es la de centrar la atención
en la respiración mientras se tienen los cristales puestos sobre
la zona de la frente: imaginando o visualizando como el aire
va entrando nuevo, vital, oxigenando toda la zona craneal, como
va relajando todos los nervios y músculos; en cada inhalación
y exhalación cada vez mas profundas, serenamente, disfrutando
del ritmo al respirar, sintiendo que hasta la mas pequeñita
de nuestras células esta recibiendo esta energía de renovación,
calma y serenidad.
Las propiedades vibracionales de los minerales afines de la
zona de la cabeza (Chakra del entrecejo) son:
- Relajantes
- Equilibradoras de las funciones cerebrales de los hemisferios
izquierdo y derecho.
- Transmutadoras de toda energía discordante que pueda haber
en esta zona.
- Drenante del flujo energético que pudiera haber estancado
(las Fluoritas)
- Estimuladoras de las facultades de la mente.
CONTRAIDINDICACIONES
No existe riesgo ni peligro en los tratamientos
vibracionales de Cristaloterapia. Sin embargo hay que advertir
que:
- No sustituyen ni medicamentos ni consejos médicos: en caso
de dolor o malestar habrá que consultar y seguir la prescripción
del medico o profesional de la salud pertinente.
- No tienen propiedades mágicas: es el establecimiento de
un ritmo, de una pauta de continuidad lo que permitirá ver
y sentir cambios y que estos se arraiguen.
- No obran milagros por el simple hecho de situarlos sobre
la piel con la actitud o expectativa de “a ver que pasa”...;
los minerales empleados en Cristaloterapia son seres pulsantes,
tienen consciencia mineral, cristalina, vibran.
- No son amuletos que realizan magias y hacen desaparecer
el dolor porque sí; corrigen con su energía vibracional de
equilibrio lo que se encuentra desequilibrado siempre y cuando
haya:
- Continuidad: establecer una pauta de imposición periódica.
- Coherencia: los minerales no tienen atributos sanadores
milagrosos ni mágicos.
- Acompañamiento de hábitos de vida higiénicos y saludables
(buena alimentación, descanso, y salud emocional, equilibrio
mental, de relaciones y de capacidad de celebrar la vida).
LOS RESULTADOS
No se eliminara la tendencia a la jaqueca
por el hecho de poner los cristales periódicamente en la zona
de la cabeza: habrá que tener una predisposición, una actitud
y una expectativa equilibrada de querer mejorar, de comprender
la “necesidad” o enseñanza que implica el atraer a nuestra vida
“el dolor de cabeza”, generalmente relacionado con preocupaciones.
Este es el motivo por el que el tratamiento con cristales tiene
que ser global. Global quiere decir que tenemos que incorpora
la vibración correctora del mineral a nuestro campo energético
completo: mente, sentimiento, emociones han de corregirse entrando
en un proceso de darse cuenta que llevara a la liberación
de la causa que bloquee la energía vital y que se manifiesta
por el efecto de jaqueca.
AGUA CARGADA CON LA VIBRACION
DEL MINERAL
La vibración del mineral elegido (el ejemplo
dado y valido para la jaqueca es la Amatista) ha de incorporarse
a nivel celular; bebiendo agua mineral que haya recibido la
energía de la Amatista: se coloca un canto rodado de Amatista
dentro de una jarra o botella y se deja durante toda la noche
para ir bebiendo de esta agua durante el día.
ELIXIR
Se
sitúa una Amatista natural (no facetada, de punta natural o
bien una amatista facetada con calidad de gema), limpia y energetizada,
en un frasco de cristal transparente y se la cubre por completo
de un vino tinto de excelente calidad (que no lleve aditivos
químicos como conservante o colorante) y con el frasco tapado
se dejara en el exterior durante 7 noches seguidas. (Por el
día se tendrá el frasco cubierto por una tela violeta o negra
para que no le de la luz del día).
Pasado este tiempo se podrá colocar el vino (habiendo quitado
la amatista) a un frasco cuentagotas del que se tomaran 4 gotas
(debajo de la lengua) en 4 tomas al día. Si no se tolera el
alcohol, se preparara con: una vaso de agua al que se le añadirá
una cucharada sopera de miel y el jugo de medio limón. Igualmente
se sitúa la mezcla junto con la amatista en un frasco de vidrio
transparente que se sacara al exterior durante 7 noches seguidas.
La vibración contenida en el elixir llevara la energía del mineral
a todo el organismo estableciendo una terapia por vibración
en las tomas de manera que lo importante será la frecuencia
establecida de las ingestas y no la cantidad ingerida. Este
es el principio reparador de toda terapia vibracional.
ACEITE MACERADO
Se
prepara de la siguiente manera: en un frasco de vidrio transparente
con tapadera, se sitúa la Amatista elegida (puede ser un canto
rodado, punta natural o pequeña drusa) y se le cubre por completo
de aceite de sésamo (de venta en dietéticas). Se expondrá a
la luz diurna y nocturna (no directamente a los rayos solares
ya que la Amatista por su composición química, puede perder
su color natural). Este aceite se puede aplicar a nivel tópico
sobre la zona de la frente, sienes y pulsos de las muñecas con
objeto de paliar el dolor de la jaqueca.
LIMPIEZA Y RECARGA DE LOS
MINERALES EMPLEADOS
Tanto
los minerales empleados sobre la piel como los utilizados en
elaborar agua mineralizada, elixir y aceite macerado artesanalmente
por uno mismo, han de ser previamente limpiados y energetizados.
Para ello sumergiremos los minerales periódicamente en agua
y sal durante unas horas. Para energetizarlos de situaran sobre
una drusa de amatistas o debajo de una pirámide de papel o madera
durante unas horas. Otra forma de revitalizar energéticamente
las amatistas será situándolas en la superficie de la tierra
de una maceta por una noche.
*** © ® Editorial EDAF. Fotografías pertenecientes
al libro de Nina Llinares: CRISTALES DE SANACION publicado por la
Editorial EDAF. Prohibida su copia. Todos estos artículos están
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