LOS NIÑOS AZULES

ARTICULO SOLICITADO POR EL DEPARTAMENTO DE PRENSA DE LA COMPAÑÍA AEREA AVIACSA PARA LA PUBLICACION EN SU REVISTA

NIÑOS INDIGO

El termino Niños Índigo fue designado hace ya casi una década por una sanadora norteamericana. Desde entonces este termino lo vamos encontrando cada vez mas extendido gracias a la difusión sobre las nuevas tendencias en el ámbito de la psicología, medicina alternativa, infancia, pedagogía…que llega a nuestras manos a través de medios masivos como por ejemplo Internet. (Solo tienes que poner en un buscador de tu computadora las palabras niños índigo y se despliegan cientos de páginas de información)
Recuerdo una anécdota que me relato la mama de un niño índigo en una conferencia que dicte hace tres años en la ciudad de México; madre e hijo estaban frente a la computadora leyendo información al respecto de los niños Índigo y decía así: “dadas sus cualidades energéticas estos niños son considerados con facultades paranormales…” ante lo cual, el niño, de 7 años, exclamo: “¡¡ órale mami, yo soy normal, no soy paranormal ¡¡.

Este ejemplo ilustra muy bien lo que es y expresa un niño índigo: es un niño normal de los que normalmente nos están rodeando cotidianamente como hijos, sobrinos, nietos, alumnos, pacientes: son nuestros niños. Esos niños a los que no se les puede dar tan solo un si o un no como respuesta a sus cuestionamientos y preguntas. A los que no se les puede chantajear con negociaciones que no “consideran dignas”….son los que tienen unas respuestas y ocurrencias muy por encima de su edad cronológica. Los que son capaces de leerse y aprenderse de memoria todas las aventuras de Harry Pooter y los 250 nombres de los Pokemons y que sin embargo no ponen atención en la escuela y nos dicen que se aburren, que alborotan, que deben tomar Ritalin, que son hiperquineticos y que causan problemas. Son los que muestran interés por las plantas, los animales, los minerales, dicen hablar con familiares fallecidos e incluso que tienen amigos invisibles y ven Ángeles como si tal cosa o que vienen de otro planeta. Son los niños que expresan con total lucidez unos razonamientos y te penetran con su mirada como si leyeran en lo más profundo de tu corazón tu verdad. Esos niños son los niños azules o índigos.
Son de lo más normal, nada de paranormal. Lo paranormal seria querer encasillarlos en una especie de fenómeno psíquico o etiquetarles mesiánicamente como los salvadores del mundo. Ellos se distinguen precisamente por no tener etiquetas: cada niño índigo es un mundo como lo es todo ser humano y se expresa de una común manera: no están dotados para adaptarse a normas obsoletas, no prestan atención si no encuentran una motivación creativa o divertida que les apasione hasta el punto de prestar atención, no les interesa enfocarse en nada que no sea creativo, apasionante y si se les fuerza o medica, se marchitan, dejan de sonreír y de ser ellos mismos y entonces somos nosotros, los adultos que formamos parte de su mundo los que nos desconcertamos pues echamos de menos a nuestro torbellino y su forma de ser tan peculiar.

¿COMO SABER SI UN NIÑO ES INDIGO?

Ante la desorientación propia de los papas de un niño índigo, siempre les pido que saquen del armario sus propios álbumes de fotografías de su “olvidada” infancia y que pregunten a sus familiares detalles de como eran cuando fueron niños. En la mayoría de los casos veo como sus miradas se van iluminando cuando empiezan a recordar que “yo también era un poco así”. Efectivamente los padres e incluso abuelos de los niños índigo también fueron en su momento un niño o niña “problema”, diferente. La única diferencia es que generalmente no fueron diagnosticados por ningún psicólogo ni les fue pautada ninguna droga legal pues no eran tiempos de Ritalin ni de diagnósticos; se jugaba en la pura calle, no se vivía con tantos miedos y sin saber ni como ni cuando se nos fue normalizando a base de muchas normas. Pero ese sistema normalizador ahora no da resultado: son otros tiempos. Son los tiempos en los que en lugar de hacer callar o ridiculizar a un niño porque nos dice que ve Ángeles o que quiere que le regalemos un cuarzo, nos interesamos en la realidad angélica y en el reino mineral, preguntamos, nos informamos, leemos, asistimos a charlas y conferencias de las llamadas técnicas alternativas y ahí es donde nos damos cuenta de que nuestro caso no es aislado y que algo esta pasando a nuestro alrededor. Evidentemente nuestros padres no eran ni se comportaban como nosotros somos ahora con nuestros hijos. Para nuestros padres lo básico y prioritario era educarnos con normas de supervivencia; que tuviéramos seguridad, que nos procurásemos unos estudios o profesión segura que nos diera estabilidad para poder ganarnos la vida, mientras que ahora, de alguna manera, nuestros niños saben que no se trata de ganarse la vida sino que la vida es el premio.
Muchos papas están interesados en saber si su hijo o hija es un niño índigo, que clase de pruebas científicas o análisis de laboratorio se pueden realizar para tener confirmación de este hecho y obrar en consecuencia. Yo siempre sugiero que la pregunta correcta es ¿para que quieres pruebas?. La ciencia tardara mucho en decir algo al respecto ya que la frecuencia índigo no se puede pesar ni medir ni darle utilidad. Incluso algunos seudocientíficos tildan el tema índigo como fenómeno sectario e insensato. Son tiempos de confusión, todos lo sabemos. Sin embargo es un hecho que los niños ya no son como antes se les llame como se les llame y también es un hecho que a todos los padres les gustaría que algún especialista de la índole que fuera les dijera que su hijo es especial. Es un riesgo al que todos los que apoyamos el cambio de paradigma tanto en el enfoque de la educación como de la medicina estamos expuestos, eso ya lo sabemos, por lo tanto solo nos queda informarnos, estar alerta, no entregar nuestro poder personal a otros especialistas ya que la especialidad mas fidedigna que existe esta adentro y no afuera de uno mismo: nadie puede conocer a un hijo mejor que sus padres siempre y cuando sean objetivos y realistas para saber escuchar, observar, apoyar, desdramatizar, compartir y apoyar desde el autentico amor incondicional.

EL COLOR DEL AURA

(Foto aurica de un niño índigo de 5 años)

Desde hace cientos de años, la medicina oriental ya definía que el ser humano estaba permanentemente imbuido en un campo energético formado por vibraciones electro-magnéticas que constantemente sostiene, estimula e interactúa con todo lo que nos rodea tanto externamente como internamente a nivel de pensamientos, sentimientos, emociones, sensaciones y acciones. Este campo energético que nos envuelve se llama aura. El aura esta formada por miles de filamentos invisibles al ojo físico por estar formados de sutilísima materia electrónica: los electrones son las partículas más pequeñas de la luz, son la energía básica de vida y son tan sutiles que la mirada ordinaria es incapaz de registrar su presencia. Sin embargo las personas psíquicas o la imagen de una foto kirlian, puede captar esta vibración energética y traducirla a color. El color aurico característico de los llamados niños azules es el índigo. A nivel energético este color posee la cualidad de unificar los dos hemisferios cerebrales lo cual aporta de forma natural una visión que combina lo lógico y razonable con lo intuitivo y creativo, dando como resultado un nivel de inteligencia diferente. Se diría que es un tipo de inteligencia más emocional que intelectual, lo que hace que estos niños manifiesten una actitud mas madura para algunas cuestiones y menos adaptable para otras.

COMO TRATAR A LOS NIÑOS INDIGO

Los niños índigo necesitan de un trato especial pero no porque sean índigos sino porque son niños y como todo niño, por ser un ser humano en potencia ha de ser tratado con dignidad, con respeto, con amor, con paciencia y con ternura.
Ser índigo se tenga la edad que se tenga quiere decir que se tiene un potencial especial para poder trascender los roles paralizantes de esta sociedad cada vez mas tecnificada y consumista, injusta, violenta, con amenaza de desastres ecológicos, guerras fraticidas, terrorismo y un largo etcétera que nos rodea. Trascender todo esto no es tarea fácil: se tiene que estar preparado para llevar a cabo una pacifica y creativa revolución basada en la creatividad, en las relaciones interpersonales donde la claridad, la verdad y la realización de lo que dicta el corazón se sobreponga a las normas establecidas que solo nos han situado en la confusión. La frecuencia índigo es la expansión de la conciencia. ¿Qué quiere decir esto? Cada persona en su particular deseo de paz interior, de disfrutar con las pequeñas cosas de la vida, en el afán de encontrar el sentido de la propia existencia, de sentir calma interna... empieza a darse cuenta de que tiene ciertas inquietudes, no muy bien definidas, pero que le llevan a la búsqueda de “no sabe que” todavía, y que le impulsan a ponerse en movimiento hacia “alguna parte”. Ya en los años 80 Marylin Ferguson explico esta búsqueda en su libro “La conspiración de Acuario”. Todos tenemos pues, LA POSIBILIDAD de ser potencialmente Índigos. La frecuencia está ahí; todo depende del nivel de apertura al cambio que cada uno de nosotros esté dispuesto a asimilar, para que la integremos en nuestras vidas. La percepción se irá despertando o fortaleciendo y nos ayudara a darnos cuenta de que nada es casual sino causal y ahí empieza el cambio. Este cambio desarrolla por añadidura una especie de alerta receptiva ante cualquier información que nos llegue y que a su vez formará parte del proceso de darnos cuenta de que estamos ya formando parte de ese cambio que la sociedad actual esta necesitando para que nuestros niños, azules o del color que se les quiera llamar, puedan realizarse aquí y ahora en este mundo, en este planeta de color azul índigo.

NINA LLINARES ES AUTORA DE 4 LIBROS SOBRE EL TEMA DE LOS NIÑOS INDIGO Y LOS NIÑOS CRISTAL PUBLICADOS EN ARGENTINA Y MEXICO. LOS BENEFICIOS ECONOMICOS GENERADOS POR LOS DERECHOS DE AUTOR DE CADA UNO DE ESTOS LIBROS HAN SIDO DONADOS EN CADA OCASIÓN A LA AYUDA DE LA INFANCIA CARENCIADA EN DICHOS PAISES.

*** Todos estos artículos están legalmente registrados en la Propiedad Intelectual de Derechos de Autor Internacional. Si quieres utilizarlos tienes que incluir la fuente tutorial y citar el siguiente dato:
ISBN: 84-607-3051-4
©®Nina Llinares ninallinares@hotmail.com
Para más información sobre los temas relacionados con este articulo, consulta el apartado LIBROS.