AMATISTA, FUEGO SAGRADO

Para la gran mayoría de los amantes del reino mineral, la amatista representa la máxima expresión de belleza, no solo por su forma sino por la extensa y variada calidad cromática con la que podemos encontrarla; del más pálido y bello lila, al más profundo e inspirador púrpura, la amatista pasa por toda la gama del violeta.
También, de entre todas las piedras consideradas semipreciosas, la amatista es la que más tradición, antigüedad, leyendas, usos y aplicaciones reúne.
Vamos pues, a sumergirnos en su mágica y poderosa belleza.

QUÉ ES, CÓMO CRECE y DE DÓNDE VIENE

La amatista es un cuarzo que crece en filones donde la presencia de soluciones de oxido ferroso son abundantes, concretamente una variedad macrocristalina del cuarzo, que debe su extraordinario color a su composición química, principalmente hierro (oligisto), calcio, boro, aluminio, magnesio y fósforo entre otros componentes alcalinos.
Si se somete una amatista a una temperatura superior a 300/400ºC, su color violeta se convierte en amarillo.
Con el contacto de nuestra piel, la amatista se calienta y su energía, su vibración se expande. Si hacemos chocar dos amatistas entre si, (estando a oscuras) podremos observar que saltan fugaces chispas de luz: estas dos propiedades se denominan piezoelectricidad y piroelectricidad, propiedades ambas de los cuarzos.
Su vibración energética es constante, y como todos los cuarzos, su efecto energético es equilibrador y armonizador.
Existen yacimientos de amatistas en casi todos los continentes, pero los más relevantes están en: Brasil, Sudáfrica, EEUU, India, Argentina, Uruguay, Rusia y Madagascar.

HISTORIA

La amatista es uno de los minerales más antiguos con los que el hombre (y sobre todo la mujer) ha tenido relación desde el principio de su historia, tal y como muestran los objetos de adorno personal (joyas), objetos de poder (cetros y otros instrumentos psicomágicos) que se han encontrado junto a restos humanos prehistóricos. Los egipcios tallaban ya amatistas para hacer sellos, anillos, y figuras talladas. Los patriarcas de las principales religiones, aun hoy en día, la llevan como anillo. Por ejemplo en la religión católica, para los antiguos cristianos, era emblemática de renuncia a los bienes materiales. Para los romanos, llevar una amatista como broche o anillo les permitía beber vino paliando el efecto embriagador. Para los griegos era la piedra emblemática de la sabiduría de los dioses del Olimpo. En la Edad Media, los inquisidores se hacían realizar rosarios de amatistas para no caer en la tentación de la lujuria. También para los budistas, la amatista posee una tradición de desapego hacia la pasión carnal. Para la medicina ayurvedica, desde tiempos ancestrales, las amatistas han sido y siguen siendo, uno de los remedios naturales mas valorados. Igualmente, para las sacerdotisas celtas y sacerdotes druidas, es uno de los minerales considerados de la Diosa y le atribuían poderes inspiradores y fertilizadores. Hombres y mujeres medicina de la mayoría de tradiciones chamánicas, también la consideran excepcionalmente valiosa y poderosa, tanto para sus rituales como para su empleo personal desde tiempos remotos.
Podemos encontrar menciones relevantes a las amatistas, en los antiguos tratados de alquimia, astrología y astronomía del medievo.
Seguidores del estudio que relacionaba piedras y astros de Alfonso X, atribuyen la mejor influencia de las amatistas, para los nacidos bajo los signos de: Piscis, Capricornio, Acuario, Aries, Virgo y Libra. (Aunque personalmente pienso y siento que independientemente del signo natal que uno tenga, el mejor mineral para cada persona es aquel por el que sentimos una especial atracción).
Se podría decir que la historia de las amatistas va de la mano con la historia del hombre.

MAGIA, LEYENDAS y CURIOSIDADES

La atribución de objeto mágico de las amatistas, se inicio en el mismo momento que un ser humano encontró una; podemos imaginar su fascinación ante un objeto de tan bello color, que permite que la luz pase a través de él, que esta frío al contacto de la mano y que sin embargo posee el color del mágico fuego.
Es fácil adivinar, que desde un primer momento se le considero un objeto especial, valioso, que por su belleza solo podía traer buena suerte a quien lo tuviera. Y la mejor forma de tenerlo de manera permanente seria llevándolo puesto, y así, de manera sencilla, seria como nacieron las primeras joyas, en forma de compañía, amuleto, talismán o mineral de la fortuna. Y esta aureola mágica forjaría historias y leyendas que han llegado y se siguen ampliando, hasta nuestros días.
De entre todas sus leyendas, quizá la mas repetida sea la relatada por Aristóteles, quien atribuye a Baco, el dios del vino, la creación indirectamente, de las amatistas, por estar persiguiendo a una bella joven que ante su acoso e intento de violación, pidió ayuda a la diosa Artemisa y ésta la convirtió en una vid de color violáceo, impidiendo de esta forma que fuera violada, (de donde viene la palabra violeta, violación).
Otra forma de esta misma leyenda es la que relata que en realidad Baco estaba ebrio y perseguía a una ninfa, de nombre Ametis (de donde viene la palabra amatista, que además significa “no embriagador”) la cual utilizo sus poderes mágicos para convertirse en un bello cristal de cuarzo totalmente transparente y Baco se quedo tan apenado que derramo la copa de vino que llevaba en la mano sobre dicho cristal, a modo de ofrenda y disculpa y que en ese mismo momento, el cuarzo cristalino se convirtió en una bellísima amatista del color del vino.
Como curiosidad, existe una ciudad en Brasil llamada Amatista del Sur, pero esto no es lo curioso, ni siquiera el hecho evidente, por el nombre, de que allí hay amatistas en abundancia; lo curioso es que la iglesia más grande de la localidad, esta construida con amatistas y más curioso aun el hecho de que cada habitante llevo por lo menos una amatista para su construcción, por lo que literalmente, sus paredes esta forradas de bellísimas y centelleantes amatistas; mas de cuarenta toneladas de amatistas.
Curioso también el hecho de que tanto estas amatistas brasileñas como las de Uruguay, pueden llegar a tener mas de cien millones de años.

CRISTALOTERAPIA

El empleo de la amatista en terapias naturales, vibracionales y holísticas, por su valor cristaloterapeutico, (tratamiento con imposición de minerales sobre el cuerpo de un paciente situándolos mediante configuraciones simétricas sobre sus centros vitales –chakras- y/o alrededor de su campo bioenergético –aura-, así como en manos y pies) es de probada eficacia como medicina natural (medicina, es una palabra de origen chamanico, “hombre o mujer medicina es aquel que utiliza como herramientas de sanación las que ofrece la Pachamama –la tierra-, para volver a recuperar la salud perdida tanto del cuerpo como del sentimiento o de la psique), abarca un sinfín de aplicaciones, de entre ellas podemos citar:
Su vibración equilibra ambos hemisferios cerebrales.
Fortalece el sistema inmunológico, eleva el nivel de conciencia y ayuda a definir la misión de vida al proporcionar objetividad en las inquietudes espirituales.
Ejerce una beneficiosa influencia protectora.
Su vibración esta relacionada con la energía de liberación, transmutación y perdón, lo que la capacita como cristal de compañía en procesos de sanación de heridas sentimentales, recuerdos dolorosos, traumas y miedos.
Aporta, a nivel mental, sentido de la proporción, lo cual, es de muy valiosa ayuda a la hora de tomar decisiones y determinaciones.
Fortalece la autoestima y ayuda a enfrentar los propios límites y miedos.
Es el mineral ideal cuando se esta realizando terapia regresiva.
Puede aplicarse sobre el cuerpo de un paciente al que se le este tratando con Reiki u otra técnica de imposición de manos.
Es el mejor mineral que podemos sostener entre las manos a la hora de meditar o relajarnos.
Ayuda a conciliar el sueño si colocamos un canto rodado plano de amatista bajo la almohada.
Combate el estrés tanto físico como mental aportando claridad por equilibrar de manera holistica, mente, cuerpo y sentimientos.
Es el mineral más emblemático para recuperar la vitalidad después de una enfermedad y/o intervención quirúrgica.
Su energía es estabilizadora a nivel emocional cuando se la lleva permanentemente en contacto sobre la piel (por ejemplo como colgante a la altura del corazón).
Deshace nudos energéticos que pudiera haber sobre el entramado áurico.
Aporta paz, estabilidad y tranquilidad al carácter.
Ayuda muchísimo en casos de dependencia (ludopatía, tabaquismo, drogodependencia, etc.).
Aporta firmeza y seguridad al carácter, personalidad y temperamento.
La amatista es un mineral emblemáticamente femenino pero su frecuencia vibratoria favorece igualmente a hombres, niños, ancianos y adolescentes.
Tomada como elixir o como agua de amatista, nos ayuda a renovar la energía de nuestro organismo ya que a nivel interno, sus propiedades se integran a nivel celular.
Es muy eficaz en procesos de liberación de sentimientos de culpa.
En mujeres embarazadas aporta tranquilidad, serenidad, confianza y protección.

USO PERSONAL

Tallada, natural, en drusa, geoda, canto rodado, joya…. ¿como seria mejor a nivel personal? Tal y como definía en mi articulo anterior, para integrar la vibración de un mineral elegido, en este caso, la amatista, lo ideal es relacionarnos con él de una manera triple: una amatista en contacto directo con la piel, ya sea como colgante o en un bolsillo, teniendo otra amatista, que puede ser en canto rodado, que utilizaremos para “cargar” con su vibración el agua de un vaso (que ingeriremos en ayunas al levantarnos, o bien dentro de la botella de agua mineral de la que iremos bebiendo a lo largo del día) y otra amatista mas, de un tamaño más grande, a ser posible plana (para que no nos moleste ni corramos el riesgo de hacernos daño con sus afiladas aristas), para situarla debajo de la almohada. Este autotratamiento lo mantendremos durante varias semanas seguidas e iremos tomando notas personales de los cambios que vayamos observando.
Por supuesto, este autotratamiento no sustituye un tratamiento de cristaloterapia realizado por un terapeuta holistico sino que se trata de un complemento de mantenimiento para reforzar los resultados de salud que pretendamos obtener.

Para más información sobre las cualidades, uso y tratamientos con las amatistas, consulta mis libros: Cristales de sanación, Maestrías de los cuarzos –ambos en editorial Edaf) y Cristales de Sanación para Mujeres (de editorial Obelisco).


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